"Código del Maestro"
"Y esto por encima de todo:
contigo mismo se sincero"
W. Shakespeare
RESPETARÉ a mis alumnos como a mí mismo.
CORREGIRÉ con justicia, ecuanimidad y objetividad, procurando que la corrección ayude al alumno en el futuro.
IMPARTIRÉ mis clase con entusiasmo y dinamismo.
PREPARARÉ mis clases concienzudamente, tomando en cuenta las características específicas de cada grupo.
HARÉ mis clases activas y amenas con la participación de mis alumnos.
CONOCERÉ a mis alumnos, interesándome en sus problemas y manteniendo abierto el diálogo.
ESTIMULARÉ al indeciso, consolaré al triste e informaré al que ignora.
MANTENDRÉ mi mente libre de prejuicios, rencores o envidias y en general de pensamientos innobles.
SERÉ LEAL E INTEGRO: mi crítica será siempre sincera y constructiva, no sólo con mis alumnos sino también con mis colegas y superiores.
MI APARIENCIA, ACTITUDES Y VOCABULARIO serán siempre dignos de un maestro.
ESTARÉ siempre consciente de que la materia única en la educación es "la vida" en todas sus manifestaciones(1).
HARÉ SENTIR a todos mis alumnos que son aceptados por mi a pesar de sus posibles defectos o fallas.
(1) A. N. WHITEHEAD, Los fines de la educación.
Citado en el libro: S.O.S. Maestro, Helen Hernández Palacio. Ed. Asociados, S.A. México, 1978.
